Lotte era el genio principal de todas sus películas. Tenía una facilidad asombrosa para cortar: mantenía las tijeras quietas en la mano derecha y manipulaba el papel a la velocidad del rayo con la izquierda para que el corte fuera siempre en la dirección correcta. Dibujaba los guiones gráficos e ideaba las tramas y los personajes, que estaban estrechamente relacionados. (…) Si un personaje tenía que aparecer en primer plano, había que construir un modelo separado y más grande de la cabeza y los hombros, así como, posiblemente, detalles de fondo más grandes para situarlos detrás. (…).
A Reiniger le preocupaba más la creatividad en el cine que la técnica, por lo que hizo avanzar cinematográficamente el teatro de sombras, un género que hunde sus raíces en Asia desde hace mil años. (…) Estudiaba con ahínco el esqueleto humano y el ritmo de las especies para dar las proporciones adecuadas a las articulaciones y transmitir un movimiento natural en el momento preciso, sirviéndose únicamente de las tijeras, luces y sombras. La directora no se conformaba con planos generales de las figuras. Si bien la cámara estaba dispuesta en una posición fija, debía cambiar su tamaño para volver a enfocarlas. Enfocar de nuevo suponía recortar una figura de forma tal que no solo pudiera mover una mano, sino los dedos de ella, que no solo mostrara el vestido, sino el estampado de la tela, todo con el fin de aumentar su expresividad y evitar primeros planos con un aspecto demasiado tosco (…).
(…) En 1948, Carl y Lotte consiguieron emigrar a Inglaterra donde la pareja reanudó sus actividades tras la Segunda Guerra Mundial (…). Fundan allí la compañía Primrose Productions y añaden unos quince trabajos más a su ya extensa filmografía: ALADINO Y LA LAMPARA MARAVILLOSA, BLANCANIEVES Y ROSA ROJA, LA BELLA DURMIENTE, LA PRINCESA Y LA RANA, EL GATO CON BOTAS… Por la adaptación del cuento EL SASTRECILLO VALIENTE recibió el premio al mejor largometraje en la Bienal de Venecia de 1955 (…).
Texto (extractos):
Enrique Martínez-Salanova Sánchez, “Lotte Reiniger”, educomunicacion.es/cineyeducacion