ASCENSOR PARA EL CADALSO, 90 min.  v.o.s.e.

Con motivo del centenario del nacimiento de Miles Davis

(Ascenseur pour l’echafaud, Louis Malle, Francia, 1958)
15 abril 2026 | 20:30 h
  • Sala Máxima | Espacio V Centenario

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15 abril 2026 | 20:30 h
  • Sala Máxima | Espacio V Centenario

(…) ASCENSOR PARA EL CADALSO, primera película de ficción de Louis Malle, presenta gran parte de los temas que irán apareciendo en su obra: una mezcla de fascinación y de desprecio por la hipocresía de la clase media, el jazz, el suicidio, el mundo adulto observado por una mirada joven, un marco político tras la acción que se refleja en sus personajes, el destino insoslayable de estos, la destrucción de las pulsiones sexuales o la evaluación de la sociedad en un momento de cambio. (…) Con la ayuda de Henri Decae como director de fotografía, y de la famosa banda sonora de Miles Davis, Malle da forma a una película sombría y melancólica que surge entre dos épocas, que recoge una tradición del cine negro, tanto en personajes como en argumento, a la que revierte mediante una contextualización del momento, tanto en un sentido político/social como cinematográfico, que hace del sentido trágico de los personajes algo tan fuera de época como indisociable de ella (…).

(…) En ASCENSOR PARA EL CADALSO, todo aparece de modo embrionario, pero supone un punto de arranque para la carrera de Malle, utilizando para ello la novela de Noel Calef, adaptada por el director y Roger Nimier. El texto de Calef sirve a Malle para construir una película que, tanto en su estructura narrativa como en su elaboración visual, muestra en su interior una suerte de cohesión de épocas, estilos e ideas en su puesta en escena. Lo llamativo, y que hace de ASCENSOR PARA EL CADALSO una magnífica película, se encuentra en la capacidad de Malle para aunarlo todo en un conjunto que se muestra tan unitario como deslavazado, por muy paradójico que pueda parecer. Así, la película de Malle comienza con dos amantes hablando por teléfono, Florence (Jeanne Moreau) y Julien (Maurice Ronet); a continuación, Julien lleva a cabo lo que, a priori, parece el crimen perfecto. El arranque, rápido, sin preámbulos, nos sitúa en el terreno del noir de una manera clásica, muy prototípica si se quiere, y eso que todavía no sabemos -aunque intuimos- una cuestión primordial (…). En ASCENSOR PARA EL CADALSO confluyen varias líneas narrativas unidas pero, de alguna manera, independientes por aquello que representan en el plano visual pero en cuyo fondo, en su conjunto, traducen la época. Como decíamos, el crimen que planean ambos amantes nos conduce a ciertos lugares del noir más clásico. El metódico proceder de Julien, quien se mantiene frío y calculador en todo momento, parece responder a su condición de exmilitar que ha combatido en Indochina, algo que se destaca en todo momento y que ayuda tanto a perfilar al personaje como a crear un contexto político y social en la película. Por otro lado, la historia de la pareja joven, que representa a una nueva generación, aquella que presidirá la vida francesa durante los años sesenta, y que no es muy diferente a la anterior en muchos aspectos, si bien en este caso la diferencia de clase social es clara y definitoria. En ambos casos preside un halo trágico exacerbado (…).

Texto (extractos):

Israel Paredes Badía, “Ascensor para el cadalso: un polar entre épocas”, rev. Dirigido, junio 2016.

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