ZABRISKIE POINT (1970)

Área de Cine y Audiovisual / Cine Club

Introducción

   Zabriskie Point (1970) será la película que iniciará el ciclo Las décadas del cine (III): los años 70 en el cine italiano (1ª parte). Ciclo con el que el CineClub Universitario / Aula de Cine de La Madraza.Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada da la bienvenida al curso académico 2018/2019. Dicha película se proyectará, en versión original en italiano con subtítulos en español, el 18/9/18,  a las 21:00 horas, en la Sala Máxima del Espacio V Centenario (Antigua Facultad de Medicina en Av. de Madrid). Entrada libre hasta completar aforo.

El mecanismo psicológico de los personajes de Antonioni 

   Michelangelo Antonioni  crea en sus películas un mundo cuya estructura es análoga a la estructura esencial de la realidad social. Esta estructura lo es de un mundo en el que los objetos han adquirido una realidad propia, una cierta autonomía. Los hombres, incapaces ya de imponerse a todo cuanto les rodea, han sido asimilados a la categoría de objetos. Y los sentimientos, la “vida”, solo existe en la medida en que se expresa a través de la reificación, es decir, solo es posible continuar “vivo” si se está neurotizado. Para conseguir llevar a la práctica este propósito, Antonioni se aproxima a la idea de “monólogo interior”. La realidad se identifica con la consciencia que de ella se tiene y es por eso que Antonioni se centra en el mecanismo psicológico que rige a sus personajes, esperando que éste sea lo bastante explícito.

La continuación profundizada de Blow-Up: Una reflexión

sobre el precio de saber ver

   Zabriskie Point es la continuación profundizada de Blow-Up (1966), otra de las películas de Antonioni. . Lo que en Blow-Up aparecía primordialmente en el plano argumental, en Zabriskie Point invade todo el film. Se trata del cuestionamiento que hace Antonioni del derecho a mirar, a organizar la mirada, planteándolo como un derecho a cambio del cual uno debe pagar deveniendo inútil. Zabriskie Point es una reflexión sobre el precio de saber ver. Dentro de la humanística de Antonioni el conocimiento comporta objetividad entendida como neutralidad. La distancia inherente al análisis significa no compromiso, no participación. A Antonioni no le gusta ni de donde viene ni a donde va y por ello quiere erigirse en cronista de la lucidez de viajar a ninguna parte. Para él nada tiene arreglo y para saber esto ha tenido que renunciar a arreglar cualquier cosa. El mundo de Antonioni es el de personas que se comportan absurdamente, que se dejan llevar por falsos ideales, de seres que no quieren estar solos y que, con tal de evitarlo, son capaces de mentirse a sí mismos. En Blow-Up el fotógrafo que descubría algo verdadero con su mirada, no conseguía que nadie se interesase por su hallazgo. Sus esfuerzos en busca de colaboración topaban con una ficción tranquilizante que no se quiere abandonar. En Zabriskie Point el protagonista ya no busca solidaridad alguna, sino que se entrega conscientemente a la autodestrucción. En una sociedad repleta de fetiches, de objetos cuya única misión es crear una falsa compañía, un falso hogar colectivo, e1 héroe antonioniano busca la lejanía en la altura de un vuelo y el vacío en un desierto. El desierto significa uno mismo. Allí no hay otra cosa que dos actores obligados a interpretar porque nada puede hacerlo por ellos.

Cierre: El protagonista de Zabriskie Point 

   Zabriskie Point es la historia de un personaje que está dispuesto a morir, pero no de aburrimiento. Su entorno de universitario yanqui consiste en trabajos ininteresantes con los que pagar estudios que tampoco le interesan, en reuniones con compañeros que exorcisan su soledad a base de utopías revolucionarias, en manifestaciones en las que la policía cuida de dar dramatismo a una función que no lo tiene y que sin ella no podría continuar. Ante un absurdo al que aún resulta más absurdo querer responder con lógica, Mark se limitará a comportarse de un modo gratuito, cuya capacidad de provocación reside precisamente en no estar previsto en ninguna de las series de control de los órdenes dominantes.

Como en Blow-Up el protagonista es una persona que se limita a mirar, un espectador. El relato de Antonioni es siempre la crónica racional de una experiencia sentimental, experiencia que finaliza, obsesivamente, con la muerte, física o no, crónica de una viaje hacia la aniquilación en el que sólo el amor puede detener la trayectoria suicida, significando una suerte de compromiso.

   Fuente: Cuaderno del Cineclub Universitario / Aula de Cine.

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