«La paloma, que es el Espíritu Santo y la rata de las ciudades. «
«Un infarto del alma»», que diría Diamela Eltit.
La fábula es la siguiente: una paloma caída se gana la vida bailando en la calle. Su brillante locura, libre, inocente y brutal, ilumina a uno que pasa por allí. «»Seréis dos en al misma carne»», dice el Génesis. La unión del órgano yel alma, de lo que parece contrario, ocurre siempre en un mismo cuerpo.»