Proyecciones Especiales Blade Runner

Área de Cine y Audiovisual / Aula de Cine/Cineclub

“Critiqué duramente el primer guión de Hampton Fancher, me mostré tan franco que el estudio sabe que mi presente actitud no es para hacerles publicidad (…) He visto sólo una secuencia de efectos especiales hecha por Douglas Trumbull para los noticiarios televisivos, y he comprobado que era mi propio mundo interior, perfectamente reconstruido. Después de verla escribí a la cadena de televisión, que a su vez envió mi carta a The Ladd Company [productora del film], y éstos me remitieron una copia del guión modificado. Lo leí sin saber que habían contratado a un nuevo guionista [David Webb Peoples]. ¡No llegaba a creer lo que estaba leyendo! Todo era sensacional. Se trataba del guión de Fancher, pero había sido milagrosamente transformado, rehecho de una forma fundamental. Después de leer el guión he vuelto a leer mi novela. Los dos se complementan tan bien que a cualquier que haya leído el libro le gustará el film y a cualquiera que vea el film le gustará el libro”.

Philip K. Dick (1928-1982)

Introducción

Información complementaria al ciclo «Los Ángeles/Granada – Noviembre 2019: Blade Runner… y el futuro nos alcanza» organizado en tres conferencias y una sesión especial del Cineclub universitario en torno a la película Blade Runner, del director Ridley Scott, famosa película de ciencia ficción estrenada en 1982 cuya acción transcurría en el presente año 2019.

La novela y la película

Cotejadas la novela y la película, no hay más remedio que suscribir las palabras de Dick puesto que, a pesar de las notables diferencias argumentales entre ambas obras, las dos tienen un sentido muy similar e incluso complementario. “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” sitúa su acción en un futurista San Francisco, una urbe parcialmente arrasada como consecuencia de los estragos causados por una hipotética III Guerra Mundial denominada “Guerra Mundial Terminal”, mientras que BLADE RUNNER lo hace en Los Ángeles, concretamente durante el mes de noviembre de 2019. Rick Deckard, el protagonista del libro, comparte con el del film su condición de agente colaborador de la policía en el “retiro” de unos androides de perfecto aspecto humano, los Nexus 6, abatiéndolos con un bastón láser y cobrando por ello una serie de “bonificaciones”. En la película, los agentes como Deckard son llamados “blade runners” y “retiran” a tiros a los Nexus 6, apodados aquí “replicantes”. Al contrario que en el film, en la novela Deckard es un hombre casado, pero su matrimonio es infeliz y ello condiciona su carácter y su actitud ante la vida -solitario, escéptico y taciturno de un modo muy parecido al personaje encarnado por Harrison Ford-. Asimismo, tan sólo dos de los androides Nexus 6 del libro, Roy Baty (con una sola “t”) y Pris, conservan sus nombres en la pantalla, y además Dick imaginó un mayor número de Nexus 6. La alteración de esto último probablemente se debiera a necesidades de economía narrativa, pero en cualquier caso los Roy Batty (Rutger Hauer) y Pris (Daryl Hannah) de la película no varían excesivamente de los descritos por Dick, salvo que en la novela Baty se hace acompañar por una esposa androide, Irmgard Baty. Algo parecido ocurre con el personaje del ser humano que se hace amigo de los Nexus 6 para paliar gracias a ellos su soledad, llamado John F. Isidore en el libro y J.F. Sebastian (William Sanderson) en el film, el cual tiene una función de contrapunto dramático más filosófico en la novela que en la película, donde además de tener algo en común con ellos, la enfermedad degenerativa que le hace envejecer prematuramente, lo cual le hará morir joven, del mismo modo que los “replicantes caducarán” a los cuatro años de vida cumple una función instrumental: servir de enlace entre Batty y Tyrrell (Joe Turkel), el creador de los Nexus 6. Por otro lado, la androide Rachael del libro se apellida Rosen, como el dueño de la empresa creadora de los Nexus 6, la “Rosen Association”, porque ha sido programada para comportarse en sociedad como si fuera la sobrina de Rosen, y al contrario que la Rachael del film (interpretada por Sean Young), es más consciente de su condición de ser artificial: también tiene una aventura amorosa con Deckard pero, a diferencia de la película, en la novela el protagonista la abandona para volver al lado de su esposa.

Lo que en cualquier caso queda muy claro es que, a diferencia de las posteriores adaptaciones al cine de Dick, el hecho de que BLADE RUNNER esté basada en un relato extenso y no en uno breve condiciona el ritmo de la exposición de sus complejas ideas. (…) La película de Scott, desde el estricto punto de vista de su condición de adaptación, es la más lenta y reposada de todas las adaptaciones realizadas de los textos de Dick. Del mismo modo que en su novela, densa pese a no ser muy extensa, Dick desgrana minuciosamente la relatividad de las diferencias entre los seres humanos y los Nexus 6, los hombres y las máquinas, en BLADE RUNNER la puesta en escena parece obedecer a esa misma inquietud: su ritmo pausado busca, por encima de todo, la reflexión; su soberbia ambientación futurista no pretende tanto impactar por su espectacularidad como, sobre todo, impresionar por su verismo: su “autenticidad”; y la resolución, en ocasiones tan duramente criticada, en la que Deckard y Rachael huyen de la ciudad atravesando un idílico paisaje soleado, en el fondo no está tan lejos del sentido que tiene el final del relato de Dick, con Deckard renunciando al amor de Rachael y volviendo junto a su mujer: se trata, en ambos casos, de una huida que tiene lugar después de que el personaje haya aceptado su imposibilidad para cambiar la terrible realidad que le rodea.

Cierre

Ridley Scott mezcló los mundos futuros y mentales de Philip K. Dick con la poesía urbana y en negro de Raymond Chandler. Esta obra única resume algunos de los principios fundamentales del relato fantástico y de ciencia ficción aportando nuevas visiones en cuanto a diseño conceptual y cruzando sus ingredientes con los del film noir.

Una película que reflexiona sobre un futuro quizá no muy lejano donde humanos y androides inteligentes dirimirán cuestiones sobre el terror y la civilización, un cuento moral, un relato sobre la angustia de la muerte y los interrogantes básicos sobre la existencia.

Fuente: Dossier del ciclo.