The And parte de una pregunta incómoda: cómo resistir la saturación visual desde la pintura. La propuesta es clara: en lugar de producir más imágenes, desgastarlas.
Almudena H. Pizarro, Premio Alonso Cano 2025 en la modalidad de Artes Visuales de la Universidad de Granada, trabaja con la repetición como método. Copia una misma imagen una y otra vez, y la acumula hasta formar una torre. A medida que esta crece, la imagen pierde fuerza y sentido. Cuanto más se repite, menos dice. La estructura resultante —eco de la Torre de Babel— avanza en una doble dirección: se eleva mientras se vacía.
La pintura funciona aquí como una “máquina de vaciamiento”, pero también como un dispositivo cercano al cine. Cada cuadro actúa como un fotograma: una variación mínima dentro de una secuencia. Todo permanece quieto, pero aparece una sensación de movimiento latente, casi imperceptible.
En la parte trasera, la instalación desplaza la atención hacia el propio medio: un rollo de película sin proyectar, un cine detenido. Sin aparato, sin imagen en marcha, solo queda la posibilidad del movimiento. Entre lo estático y lo secuencial se abre una tensión precisa: pintura que se acerca al tiempo, cine que se queda sin máquina.
El título, The And, nace de una errata digital que terminó funcionando como un pequeño poema involuntario. Ese “and” (y) abre una sensación de continuidad que no se detiene del todo, como si cada cosa empujara a la siguiente sin llegar a cerrarse. En ese flujo, la repetición no organiza ni concluye: insiste, se acumula y, al mismo tiempo, va desgastando lo que nombra.