DÉJAME EN PAZ(Emak-Bakia en euskera) no solo es el título de la película más libertaria de Man Ray, sino también el nombre de la casa donde la filmó, ubicada en un acantilado en la costa vasco-francesa. Fue concebida como un “cine-poema”, una experiencia sensorial a la que se aportan bucles sonoros y percusiones hipnóticas, con alternancia de imágenes reales, rótulos luminosos, animaciones figurativas, collage de sobreimpresiones, planos de banjos frenéticos, bailarinas urbanas, recortables, dados -objeto fetiche para Ray-, mástiles de violonchelo, diamantes y rostros de mujer (…).
Texto (extractos):
Hans Richter, “Avant-Garde”, Film Culture, enero 1955