LOS SEDUCTORES

Área de Cine y Audiovisual / Cine Club

   «Una buena interpretación narrativa dotada de una límpida y simple puesta en escena y de una innegable química entre los actores. […]  No deja de ser una propuesta clásica y académica pero que, dentro del género, aparece como un trabajo muy bien hecho. Una comedia romántica que ha conseguido encontrar el reparto justo de humor y romanticismo«.

Aurélien Le Genissel

2010_L_Arnacoeur   Álex trabaja con su hermana y su suegro en un curioso negocio: Se dedica a romper parejas. Pero no cualquier relación. Como explica este Robin Hood posmoderno del amor, en pareja hay tres tipos de mujeres: las que son felices, las que son infelices pero lo asumen y las que son infelices pero no lo quieren admitir. Esta tercera categoría es su fondo de comercio, como dice. Y es que su empresa tiene como objetivo mostrarles la realidad a estas mujeres. Pero no de manera brusca, sino sin que ellas se den cuenta. Para ello, Álex lleva a cabo un minucioso trabajo de preparación, entra discretamente en sus vidas y les muestra lo infeliz que son, “liberándolas” de sus novios o de sus maridos. Una especie de “Equipo A” o “Ocean’s Team” de los sentimientos. Para ello, todos los medios y todas las trampas son validas. Hacerse pasar por otra persona, crear situaciones románticas o melancólicas, inventarse un pasado. Y, al final, todas acaban sucumbiendo a su encanto y dándole las gracias. ¿Por qué? pregunta él con su falsa ingenuidad. Gracias, eso es todo responden las mujeres.

   Pero las cosas van a cambiar cuando tenga que llevar a cabo su misión con Juliette, una joven rica y aparentemente feliz, interpretada por Vanessa Paradis. Por culpa de una deuda y de la desastrosa situación económica de la empresa, Álex se ve obligado a aceptar la misión que le encarga el padre de ella y que parece de lo más complicada. Convencer a Juliette, en poco menos de una semana, de que no se case con Jonathan, su prometido. Para ello, decide convertirse en un ficticio guardaespaldas, contratado por su padre para asegurar su protección, y ganar poco a poco su confianza. Pero las cosas no salen cómo esperaba. Su “protegida”, de estancia en Mónaco para preparar su boda, se muestra distante y desagradable. Y, para complicar aún más la misión, el equipo no encuentra ningún defecto a su novio. Los diferentes guiones, como la inundación de su habitación de hotel (para que pase la noche con Álex), un falso atraco o una pasión simulada por la ópera, no dan resultado.

l_arnacoeur   Álex, como buen especialista, conoce todos los puntos débiles de su objetivo, como su canción preferida, la insensibilidad en un hombro, su costumbre de comer roquefort por las mañanas o su entusiasmo por Dirty Dancing (Emile Ardolino, 1987). Y, aunque sus subterfugios permiten crear un lazo amistoso con ella, está muy lejos de conseguir lo que busca. Más aún cuando el futuro marido y una amiga algo desfasada deciden presentarse en el hotel de Mónaco. Pero evidentemente lo que tiene que ocurrir, ocurre. De tanto esforzarse, su trabajo se confunde poco a poco con sus sentimientos y lo que, al principio, parecía un encargo profesional deja de serlo. Una situación clásica de la comedia romántica que implica las inevitables escenas de “qui-pro-quo”, ambigüedad y confusión hasta la previsible apoteosis sentimental.

   Pero la película consigue evitar el aburrimiento de estas figuras obligatorias del género gracias a las inesperadas ideas del equipo para conseguir su objetivo y al ritmo certero con el que se encadenan las escenas de risa. El espectador no escapa a la previsible “última noche” en la que la conexión total (con fondo de estrellas, revelaciones íntimas y aires de Dirty Dancing) parece poder dar un vuelco a la misión. Ni a la típica mala conciencia del enamorado, a la búsqueda del amor verdadero y al reencuentro final. Pero Chaumeil consigue integrar todos estos aspectos sentimentales en una historia en la que la tensión, las surrealistas ideas o los contratiempos para conseguir romper la pareja recuerdan ligeramente el entretenimiemo de una película de acción.

   Los_seductores-844927794-largeFicha Técnica:

  • Año.- 2010.
  • Duración.- 104 minutos.
  • País.- Francia-EE.UU.
  • Género.- Comedia.
  • Título Original.- L’arnacoeur.
  • Director.- Pascal Chaumeil.
  • Guión.- Laurent Zeitoun, Jeremy Doner y Yohan Gromb.
  • Fotografía.- Thierry Arbogast (2.35:1 – Color).
  • Montaje.- Dorian Rigal-Ansous.
  • Música.- Klaus Badelt.
  • Productor.- Nicolas Duval-Adassovsky, Yann Zenou y Laurent Zeitoun.
  • Producción.- Quad Films – Scrip Associés – Chacorp – Focus Features.
  • Intérpretes.- Romain Duris (Álex Lippi), Vanessa Paradis (Juliette van der Becq), Julie Ferrer (Mélanie), François Damiens (Marc), Andrew Lincoln (Jonathan Alcott), Jacques Frantz (sr. Van der Becq), Amandine Dewasmes (Florence), Jean-Yves Lafesse (Dutour), Jean-Marie Paris (Goran).

   Apuntes y Curiosidades:

  • l_arnacoeurSeguramente podamos decir que LOS SEDUCTORES se acerca más al espíritu de la saga Ocean’s… (Steven Soderbergh, 2001-2004-2007) o a una película como Nueve reinas (Fabián Bielinsky, 2000) que a Pretty Woman (Garry Marshall, 1990) o La boda de mi mejor amigo (My best friend’s wedding, P.J.Hogan, 1997). Y es que la fuerza de la primera incursión en el cine de Pascal Chaumeil reside en esa ambigüedad constante con la que juega, pasando aleatoriamente de la historia de amor al cine de aventuras. Indudablemente, al entrar en la sala, el espectador es consciente de que va a ver una comedia romántica. Pero queda por saber cuánto de comedia y cuánto de romántica tiene la obra. Y, quizás más importante aún, en qué se diferencia esta comedia de sus innumerables predecesoras.
  • En este caso, la respuesta se encontraba en el juego de palabras (casi imposible de traducir) del título francés: “L’arnacoeur”. Un neologismo, formado por las palabras “arnaqueur” (estafador) y “coeur” (corazón), que explica perfectamente la condición de “estafa-corazones” de Álex, el protagonista de la película interpretado por Romain Duris. No es casualidad que el título francés remita a la famosa película de Robert Rossen, de la que Martin Scorsese hizo una especie de remake llamado El color del dinero (The color of money, 1986), en la que un jugador de billar vive gracias a toda una serie de chanchullos. Lo mismo pasa en LOS SEDUCTORES, cuyo referente es el mundo de la estafa, la mentira y los engaños.

Proyecciones-mayo16-727x1024   Fuente: Cuaderno del Cine Club Universitario.

   Si os ha gustado este post os animamos a compartirlo para que el mayor número de personas posible asistan y disfruten hoy de esta película, perteneciente el Ciclo Memento (I). Grandes Películas Olvidadas del Siglo XXI, organizado por el Área de Cine y Audiovisual (Cine Club Universitario) de La Madraza. Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias, a las 21:00 horas. Versión original en francés e inglés con subtítulos en español.

   Precio normal de la entrada: 2 €; Precio con carnet del Cineclub: 1,50 €.; Abono 10 sesiones: 9 €.

¡Muchas Gracias por leer!