La habitación del pánico (2002)

Área de Cine y Audiovisual / Cine Club

CarteldelcicloDavidFincher   “Llevábamos tres semanas de filmación cuando hubo que sustituir a Nicole [Kidman] por problemas de salud. La gente que actua en una película pone mucho más en el tono del film que lo que puedo poner yo. No importa tanto la ropa que le pongas, lo más importante son los rostros. Supongo que con Nicole habríamos hecho una película completamente diferente a la que salió, tan válida como la que hicimos con Jodie [Foster], pero habría tenido otro tono. Con Kidman la idea era hacer una especie de homenaje a Hitchcock, iba a ser un film con mucho glamour, algo que desapareció con Jodie, que es mucho más naturalista en su manera de encarar la actuación, y eso hizo que la película fuera más realista, más inteligente. Contiene cierto tipo de elementos que sólo puede aportar Jodie Foster, porque es una actriz capaz de interpretar cualquier papel, mientras no sea hacer de mujer desesperada y sin recursos. Era muy difícil hacerle creer al público que Jodie Foster se iba a quedar de brazos cruzados esperando lo peor…”

   “Buena parte del decorado estaba descrito en el guión de David Koepp. El quería que estuviera bien establecida la distancia entre la cama de Jodie y el panel de la alarma con la puerta que da a las escaleras, y éste con la puerta trasera de la casa, y con la escalera, con el dormitorio de la hija y la escalera de emergencia. Por eso tratamos de no hacer cortes sino tomas continuas que mostraran dónde estaba cada parte de la casa. Si están los tres intrusos susurrando y tienes que demostrar que nadie puede escucharlos, es imposible hacerla si vas a cortar la escena. Tienes que mostrar exactamente que se encuentran varios pisos debajo de donde están los dueños de la casa”.

David Fincher

habitaciondelpanico   LA HABITACIÓN DEL PÁNICO es una continuación lógica del discurso de David Fincher sobre la sociedad moderna, descrita en sus films en términos devastadores al haber quedado hipotecada por el consumismo ramplón para paliar así su inercia emocional. Meg (Jodie Foster), la protagonista del último film de David Fincher, no es tan diferente de los personajes de EL CLUB DE LA LUCHA o The Game; a su manera, ella vive asimismo una desintegración de su universo, en su caso cuando tres ladrones entran en su casa en plena noche, obligándolas a ella y a su hija a esconderse en la habitación del pánico que da título al film y que no es otra cosa que una habitación diseñada por el anterior propietario de la casa para protegerse en ella de posibles asaltos. Equipada con monitores de vídeo, puertas de acero y alimentos por si un asedio durase mucho tiempo, la habitación, pese a todo, contrarresta con su firmeza la debilidad de sus ocupantes. Como ya le sucedía a Edward Norton en El club de la lucha cuando descubría bajo la apariencia perfecta de su apartamento el rostro de la inanidad o a Michael Douglas cuando descubría en The Game lo rápido que desaparece aquello que se cree más real, a Meg su habitación no le sirve de nada para paliar su claustrofobia o para ayudar a su hija Sara (Kristen Stewart) mientras esta última va entrando en coma por no tener su medicina a mano.

   Con el carácter de asedio de un western moderno, donde en lugar de indios hay ladrones, el film de David Fincher propone un juego que desvele las miserias existenciales de los seres humanos en una sociedad, como la actual, presuntamente preparada para proteger a sus ciudadanos de las amenazas exteriores, sin darse cuenta de que mientras lucha contra el miedo externo, ése que representa a quienes viven fuera del orden social, saca a la luz otros miedos más atávicos, aún peores. De poco sirven los muros más sólidos si detrás de ellos se esconden los seres humanos más frágiles y vulnerables, seres de poca resistencia física y menos resistencia emocional.

   Lo que viene a poner de relieve un film como LA HABITACIÓN DEL PÁNICO es la relación directa que hay entre los métodos sociales para vivir a salvo de las amenazas externas y la consecuencia directa de ello, que no es sino la irrupción de dichas amenazas. Una casa opulenta no puede, por tanto, evitar ser blanco de los ladrones; y una habitación del pánico sólo encuentra su congruencia al ser útil, cuanto antes mejor. La conciencia del peligro es ya de por sí un peligro, o al menos una parte importante de éste. Y la sociedad moderna, con sus sistemas de seguridad, es un museo del miedo comparable a un bosque oscuro donde acecha el lobo feroz.

  La_habitaci_n_del_p_nico-934218577-large Ficha técnica:

  • Año.- 2002.
  • Duración.-  113 minutos.
  • País.- EE.UU.  
  • Género.- Thriller.
  • Título Original.- Panic room.
  • Director.- David Fincher.
  • Guión.- David Koepp.
  • Fotografía.- Conrad Hall y Darius Khondji (Panavisión Super 35 – DeLuxe).
  • Montaje.- Jim Haygood y Angus Wall.
  • Música.- Howard Shore.
  • Productor.- Cean Chaffin, Judy Hofflund, David Koepp y Gavin Polone.
  • Producción.- Hofflund/Polone Productions para Columbia Pictures.
  • Intérpretes.- Jodi Foster (Meg Altman), Kristen Stewart (Sarah Altman), Forest Whitaker (Burnham), Jared Leto (Junior), Dwight Yoakam (Raoul), Patrick Bauchau (Stephen), Ian Buchanan (Evan), Ann Magnuson (Lydia Lynch).

   Apuntes y Curiosidades:

  • La historia, pese a no estar demasiado desaprovechada en manos de David Koepp , su guionista, se beneficia de la astucia del director para convertir un espacio cerrado en algo parecido a una auténtica caja de sorpresas, o como él mismo dijo: “la experiencia de rodar LA HABITACIÓN DEL PÁNICO fue como jugar con un cubo de Rubik”. Porque aunque haya algunas sorpresas esperando detrás de las puertas o aunque los tres ladrones se vayan desvelando progresivamente, lo importante para David Fincher era establecer un continuo juego de dispersión y convergencia, esparciendo a los pocos personajes de la historia por la casa, haciéndolos coincidir en determinados casos, siguiendo siempre los patrones del mejor cine de suspense, sin renunciar, eso sí, a cierto grado de autoría. Así, pueden detectarse las huellas de La ventana indiscreta (Rear window,1955), de Alfred Hitchcock, con menos humor juguetón que en el film del maestro del suspense, por supuesto, pero con una mayor alternancia entre la geometría y la fisicidad del espacio, característica realmente asombrosa en este film, y en general en toda la obra de David Fincher, y que sólo podría equiparar, puesto a la tarea, con algunas obras de los hermanos Coen, Barton Fink (1991) en especial.
  • jodiefosterhabitacióndelpanico Perros de paja (Straw Dogs, 1972), de Sam Peckinpah, fue en su día un film seminal en su descripción de la bestia que uno puede hacer salir de su interior si una circunstancia no le deja otra alternativa. Allí se veía a Dustin Hoffman estallar justo cuando intentaban entrar en su casa quienes antes le habían humillado más allá de lo aconsejable con cualquier ser humano. En LA HABITACIÓN DEL PÁNICO, Meg acaba viéndose en la misma tesitura, aunque en su caso sea porque si no reacciona pronto su hija morirá. Es una mujer recién divorciada tras una ruptura traumática con su ex-esposo; y allí donde creía haber establecido unas reglas, es decir, en su hogar, se encuentra con todo lo contrario, pues descubre en él un territorio ajeno, tan amenazador como la ciudad de SEVEN o la agencia de juegos de The Game.
  • Potenciado por la oscuridad de los planos y la insistencia en el silencio, cuyo mejor contrapunto es la música de Howard Shore, el clima del film atraviesa varias fases, que van del miedo inicial a los intrusos al miedo posterior de Meg a causa de su claustrofobia, terminando en el miedo instintivo de una madre cuya hija está a punto de morir si no arriesga su vida enseguida y sale de su habitación del pánico para enfrentarse afuera a un miedo más real pero en definitiva menos insoportable, un miedo contra el que al menos se tiene la posibilidad de defenderse.

  Fuentes: Cuaderno del Cine Club Universitario. La Madraza. Centro de Cultura Contemporánea. Vicerrectorado de Extensión Universitaria. Universidad de Granada.