Introducción al ciclo Maestros del cine moderno español (I): Narciso Ibáñez Serrador (1ª parte)

Área de Cine y Audiovisual / Aula de Cine/Cineclub

“Si a pesar de que nuestras historias de miedo no les causan tanto miedo; si a pesar de que no encuentran a nuestros asesinos tan asesinos, ni nuestros monstruosos marcianos les parecen unos marcianos tan monstruosos; si a pesar de todo esto logramos interesarles y, a veces, inquietarles, habremos conseguido lo que nos propusimos”. [Presentación de HISTORIAS PARA NO DORMIR]

Narciso Ibáñez Serrador

Introducción

Información complementaria del ciclo Maestros del cine moderno español (I): Narciso Ibáñez Serrador (1ª parte) (In Memoriam), que tendrá lugar en la Sala Máxima del Espacio V Centenario (Avda.Madrid), los días 17, 20, 24 y 27 de septiembre de 2019, a las 21:00 horas. Entrada libre hasta completar aforo.

Contexto Histórico

Aunque a muchos jóvenes de hoy les cueste creerlo, en nuestro país hubo un tiempo anterior a la aparición de las plataformas multitemáticas, previo al dominio de las emisiones digitales de la TDT y de los canales de pago online internacionales como Netflix y HBO, incluso anterior a la llegada de las primeras televisiones privadas, en el que tan solo contábamos con dos opciones catódicas. TVE 1 y TVE 2 (o UHF) un día fueron emisoras públicas en cuyas parrillas, al contrario de lo que suele ocurrir ahora en la mayoría de canales, se echaban en falta, no ya formatos de preciosa factura, sino una escueta y disfrutable oferta de ficción. Corría el año 1966  cuando un visionario presentaba a TVE su propuesta episódica enmarcada dentro de un género muy poco tolerado en la televisión pública, el terror, el cual, ineludiblemente, iría destinado a emitirse en la franja horaria para adultos, y advertido con aquellos populares “dos rombos”. Aquel visionario era NARCISO IBÁÑEZ SERRADOR, el luego célebre “Chicho”, aplaudido por la audiencia por series previas de misterio y ciencia ficción como TRAS LA PUERTA CERRADA y  MAÑANA PUEDE SER VERDAD  y, con los años, por la autoría de formatos tan atractivos y novedosos como “Un, dos, tres… responda otra vez”, “Hablemos de sexo” o “El semáforo”. La serie que aquí nos ocupa se titularía HISTORIAS PARA NO DORMIR.

Historias para no dormir

Nacido en Ciudad de Montevideo, Uruguay, el 4 de julio de 1935, hijo del actor español nacionalizado argentino Narciso Ibáñez Menta y de la actriz argentina Pepita Serrador, no es ningún secreto a estas alturas que, cuando Narciso Ibáñez Serrador concibió para TVE la serie HISTORIAS PARA NO DORMIR, lo que hizo fue una continuación lógica de anteriores trabajos suyos como actor, guionista y realizador especializado en el género fantástico llevados a cabo en Argentina, sobre todo para la televisión, pero también para el cine. HISTORIAS PARA NO DORMIR tuvo, además, un claro precedente: La versión española de MAÑANA PUEDE SER VERDAD (1964-1965), para la cual Ibáñez Serrador dirigió un único episodio –N.N. 23 (1965)-. El concepto de la serie se erigía en torno a una regla de oro: La sencillez. Menos era más. La precariedad en los medios, de la que Ibáñez Serrador se lamentaba ya desde el primer minuto en la presentación de su primer capítulo, no alentaba otra premisa. Pero el joven realizador supo amortizar este hándicap con una imprevista eficacia. Consciente de sus propias taras, conjugaba un estimulante divertimento (basado en el ingenio y los golpes de efecto), que no tenía complejos en exhibir sus narrativas lineales pero asequibles a todos los públicos, sus decorados exiguos pero competentes, sus efectos especiales de saldo bien racionalizados y una perenne presencia del humor como insignia. La burla macabra funcionaba en esta serie junto a otros tantos estilismos en alusión a aquella virtud a la que se aspiraba. Y es que, en palabras del propio Chicho, una vez más haciendo referencia a los deficientes recursos de su producción, “el principal objetivo no es lograr grandes impactos terroríficos, sino pequeñas dosis de calidad”. Así, todos los viernes (cada capítulo, de entre treinta y sesenta minutos, se grababa y montaba a lo largo de la semana, un tiempo récord para la época) los españoles disfrutaban de un formato humilde pero con numerosos valores añadidos: Una dirección repleta de piruetas formales y licencias de corte cinematográfico, una diestra combinación de recursos de género que huía de los tópicos y, sobre todo, un atractivo y reconocible elenco de actrices y actores. Rodada la serie en los estudios del Paseo de la Habana de TVE, allá donde se gestó la mítica serie dramática Estudio 1, el formato vídeo de la misma denuncia a menudo un carácter escénico teatral, obvio es, pero de una puesta en escena inteligente y una ambientación a menudo soberbia y muy atmosférica. Con acopio de decorados construidos, muy elaborados, en determinados casos, cuando las tomas eran exteriores, recurrieron al uso de material filmado en celuloide. De ahí que se noten defectos de etalonaje.

Cierre

En la segunda parte de esta presentación del ciclo que va a dedicarse al recientemente fallecido Narciso Ibáñez Serrador, director de cine y realizador de televisión, se hablará de las etapas de su serie HISTORIAS PARA NO DORMIR, así como de las peculiaridades, características e influencias de algunos de los episodios de la misma. Espero que te haya gustado este post y te animo tanto a compartirlo como a comentarlo. ¡Muchas Gracias!

Texto (extractos):

Tomás Fernández Valentí, “Narciso Ibáñez Serrador: cartas de amor al fantástico” en sección “Estudio”, rev. Dirigido, marzo 2019.

Javier Moral, “Historias para no dormir: el terror en casa”, Centro Virtual Cervantes, 2017, www.cvc.cervantes.es.

Carlos Díaz Maroto, Folleto “Notas para edición en DVD de Historias para no dormir”, Grandes Series Clásicas de TVE, CRTVE SAU, 2015.

Fuente:

Cuaderno del ciclo Maestros del cine moderno español (I): Narciso Ibáñez Serrador (1ª parte) (In Memoriam).