“No sé por qué, pero entrar en un cine y que se apaguen las luces, es mágico. Se hace el silencio y luego se abre el telón. Es bonito cuando se comparte la experiencia. Es mejor en pantalla grande. Así te adentras en otro mundo. (…) El cine es un lenguaje. Puede decir cosas: grandes, abstractas. Y eso me encanta. Se trata de contar historias. De inventar un mundo, una experiencia que la gente no tendría de no ver esa película (…)”.
Próximo a cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del director estadounidense DAVID LYNCH, iniciamos este ciclo, con continuidad y cierre en febrero, con el que repasamos toda la filmografía de este creador que ha dejado una huella imborrable en el cine y la cultura contemporáneos.