La Casa de Porras crea una tipografía inspirada en la placa histórica de su fachada El proyecto de recuperación tipográfica permite generar una identidad gráfica para el centro cultural con una identidad vernacular.
La nueva fuente, diseñada por el profesor e investigador del Dpto. de Dibujo de la UGR David López Rubiño, dota a la institución de un lenguaje visual propio y singular.
La Casa de Porras, emblemático centro cultural de la Universidad de Granada gestionado desde La Madraza, ha presentado hoy su ambicioso proyecto de recuperación tipográfica, una iniciativa que nace de la necesidad de fortalecer su identidad visual a partir de su propio valor patrimonial. El punto de partida de este trabajo ha sido la placa histórica que identifica al edificio en su fachada, cuyos caracteres han servido de base para el diseño de una familia tipográfica completa y a medida. El proyecto surge de una reflexión sobre la potencialidad de los materiales cotidianos que rodean el entorno de la casa. Lo que a simple vista es una placa de identificación, se revela tras un análisis profesional como un elemento de alto valor identitario. «Tener una tipografía hecha a medida permite dar forma a cualquier mensaje con los rasgos propios de la Casa de Porras; ya no es solo el logotipo, es la propia letra la que habla por la institución», explica David López Rubiño.
Esta recuperación se enmarca dentro del programa “¡En obras te veas!” con el que se nombra el proceso de imaginación y transformación institucional que se está llevando a cabo en Casa de Porras desde el curso 2023-2024 y que tiene como meta final presentarse en diciembre de este año con una exposición, un documental y dos publicaciones. Todo ello vinculado a los actos de celebración del V Centenario de la Universidad de Granada que ha diseñado La Madraza. “Celebrar los quinientos años de la fundación de la Universidad de Granada no es solo para La Madraza una oportunidad para revisar el pasado sino también para mirar al futuro transformando nuestra institución y este trabajo de recuperación y diseño tipográficos es también muestra de esta ambición”, señala Antonio Collados, director de La Madraza.
El proceso de creación ha supuesto un desafío técnico de primer orden. Partiendo de un set limitado de caracteres en caja alta (mayúsculas) presentes en la placa original, López Rubiño ha tenido que interpretar y expandir estos rasgos hacia un alfabeto completo.
La nueva tipografía se encuadra en los cánones de una letra romana, moderna y condensada, destacando por su fuerte contraste y sus remates. Entre sus rasgos más característicos heredados de la placa original se encuentran:
La letra ‘A’: Con un vértice especialmente agudo y un travesaño inclinado y bajo, que marca el ritmo de toda la fuente.
La ‘R’ y la ‘N’: Con soluciones gráficas fascinantes en sus pies que aportan una personalidad única.
La ‘M’: Adaptada a una estructura condensada, manteniendo el equilibrio y el ritmo visual.
Para que la singularidad de las letras originales no quedara aislada, la estrategia de diseño ha consistido en trasladar esos rasgos a nuevos caracteres. Así, la inclinación característica de la ‘A’ se ha replicado en la ‘H’ y en una variante especial de la ‘Z’, creando un sistema consistente y armónico. Este lenguaje se extiende también a caracteres menos comunes en español como la ‘K’, asegurando que la identidad se mantenga intacta en cualquier contexto lingüístico.
El proyecto se encuentra actualmente en una fase intermedia de desarrollo. Tras resolver las primeras aplicaciones físicas con la instalación de nuevas placas de mármol en el Jardín y la fachada de la Cuesta de San Gregorio, la fuente ha superado con éxito sus «pruebas de fuego» digitales, demostrando su funcionalidad en aplicaciones gráficas y sellos institucionales.
Como parte de esta presentación, se ha producido una serie limitada serigráfica que funciona como «espécimen tipográfico», donde se muestran novedades como las cifras, signos de puntuación y una serie de ligaduras o politipos. Estos últimos son rasgos especiales y optativos —como la superposición de la ‘A’ y la ‘R’— que ofrecen a los diseñadores/as una herramienta creativa que permite jugar con la fuente y dotar de mayor dinamismo a la comunicación de la Casa de Porras. Con este proyecto, la Casa de Porras no solo recupera un oficio histórico, sino que proyecta su legado hacia el futuro, convirtiendo su patrimonio arquitectónico en un lenguaje vivo y dinámico.
Organiza:
Dirección de La Madraza. Centro de Cultura Contemporánea
Imagen:
Lucía Carrasco
Jairo Coca
Edición:
Lucía Carrasco